Rango Compex

COMPEX Fit 1.0

Esculpe tu cuerpo, tonifica tus abdominales y alivia el dolor.

El electroestimulador ideal para los amantes del fitness y la salud que practican actividad física 1 ó 2 veces por semana.

El electroestimulador Compex FIT 1.0 de la nueva gama Compex concentra las últimas tecnologías de estimulación muscular para una mayor eficacia.

 

  • 199,00 € 139,00 €

Tecnología

Categoría de programas

El:
Reafirmar brazos • Desarrollar bíceps • Aumentar pectoral •
Tonificar muslos
Ella:
Reafirmar brazos • Tonificar muslos • Reafirmar abdomen •
Esculpir glúteos
Wellness:
Anti-dolor TENS • Masaje relajante

Contenido de Set

Estimulador
Set de 4 cables Snap
Cargador
4 electrodos Snap 5x10 cm
8 electrodos Snap 5x5 cm
Bolsa de transporte
Manual de instrucciones

Características

Aumenta tu rendimiento

Estudios Científicos aqui

TECNOLOGÍA
TECNOLOGÍA Con cables
Muscle intelligence No
Conexión a internet No
Carga de objetivos No
Histórico de utilización No
Categoría de programas Fitness, Anti-dolor, RECUPERACIÓN-MASAJE
Número de programas 10
Número de canales 4
Pantalla Matrix monochrome
Potencia 120 mA, 400 us, 150 Hz
Suministro de energía Batería recargable en menos de 4h30

Vídeo tutorial

Cómo Funciona

El tamaño de los electrodos -grande o pequeño- y su colocación sobre el grupo muscular que se quiere estimular, son elementos primordiales para el confort y la eficacia del trabajo que realices. Por ello, te recomendamos poner siempre un cuidado especial y seguir las colocaciones recomendadas. Para visualizar las diferentes posibilidades de colocación de los electrodos, haz clic aquí.

La posición de estimulación depende del grupo muscular que se desee estimular. Las distintas posiciones propuestas se indican claramente con pictogramas colocados al lado de los dibujos de colocación de los electrodos.

Para los programas que producen contracciones musculares muy visibles, se recomienda trabajar de forma isométrica, lo que quiere decir que se deben fijar los extremos del miembro de forma que no tenga movimiento. Por ejemplo, durante la estimulación de los cuádriceps, la persona se sentará con los tobillos fijos, impidiendo así, la extensión de las rodillas.

Trabajar de esta forma permite una estimulación con total seguridad. Por otra parte, ello permite limitar el acortamiento del músculo durante la contracción y por tanto evitar los riesgos de calambres que de ello podrían derivarse. Al trabajar los gemelos, se producirá la extensión del pie, por lo que se aconseja colocar una carga en los hombros o sujetarse de algún modo para que esta extensión no se produzca y la contracción sea estática.

Salvo indicaciones concretas relativas a un programa particular, no se trabajará de forma dinámica sin resistencia.

Para los programas de las categorías Vascular, Masaje Anti-dolor, y el programa Recuperación Activa, que no producen contracciones musculares potentes, colóquese de la forma más cómoda posible.

Cuando estimulamos un músculo, el número de fibras que trabajan depende de la energía de estimulación. 

Por consiguiente, hay que utilizar energías de estimulación altas con el objetivo de reclutar el mayor número posible de fibras musculares. Por debajo de una energía de estimulación alta, el resultado obtenido será mínimo. Si el número de fibras reclutadas en el músculo estimulado es demasiado bajo no permitirà una mejora significativa del rendimiento de dicho músculo.

La mejora de un músculo estimulado será mayor cuanto más elevada sea la cantidad de fibras que trabajan. Si sólo se estimula una cantidad muy pequeña de fibras, tan sólo progresarán esas fibras, en cambio si estimulamos una cantidad mucho más elevada, progresarán muchas más fibras y obtendremos un mejor resultado.

Por lo tanto, deberá trabajar energías de estimulación máximas, es decir, siempre a la máxima intensidad soportable.

Por supuesto, no se trata de alcanzar la energía de estimulación máxima desde el primer día de utilización. El que no haya practicado nunca la estimulación Compex previamente efectuará unas sesiones del programa Iniciación muscular, con una energía capaz de producir potentes contracciones musculares, para habituarse a la electroestimulación. Posteriormente, podrá iniciar su primer ciclo de estimulación con su programa y nivel específicos. Tras el calentamiento, que debe producir claras sacudidas musculares, hay que subir progresivamente la energía de estimulación, de contracción en contracción, durante los tres o cuatro primeros minutos de la secuencia de trabajo. También hay que ir avanzando en las energías utilizadas de sesión en sesión, sobre todo durante las tres primeras sesiones de un ciclo. A partir de la cuarta sesión es habitual para un usuario de complexión media alcanzar energías bastante elevadas.

Planificación de las sesiones de estimulación durante la semana se plantea desde el momento en el que se efectúan 2 entrenamientos semanales.

En caso de que se planifiquen hasta 6 sesiones por semana, se recomienda separar dichas sesiones el máximo posible. Por ejemplo, la persona que efectúe 3 sesiones semanales las realizará a razón de 1 sesión cada 2 días (trabajar a días alternos). El que efectúe 6 sesiones, realizará 6 jornadas de estimulación y 1 dia de descanso.

A partir de 7 sesiones por semana o más, se aconseja agrupar varias sesiones el mismo día, para ganar uno o dos días de descanso completo sin estimulación. El que efectúe 7 sesiones por semana hará 5 días de estimulación, a razón de 1 sesión al día, y un día realizar 2 sesiones seguidas (espaciadas al menos por una media hora de descanso); de este modo, quedará 1 día de descanso. El que efectúe 10 sesiones por semana hará, preferentemente, 5 días con dos sesiones al día (espaciadas al menos por una media hora de descanso); de este modo, quedarán 2 días de descanso. 

Importante: No usar 2 programas de trabajo en el mismo grupo muscular.

Las sesiones de estimulación pueden realizarse antes, después o durante el entrenamiento voluntario.

Cuando se efectúa entrenamiento voluntario y estimulación durante una misma sesión, se recomienda, por lo general, realizar primero el entrenamiento voluntario y, después la electroestimulación, así, el entrenamiento voluntario no se hará sobre un músculo ya fatigado. Ello es especialmente importante para los entrenamientos de fuerza y de fuerza explosiva.

A partir de siete sesiones por semana o más, se aconseja agrupar varias sesiones el mismo día, para ganar uno o dos días de descanso completo sin estimulación. El que efectúe siete sesiones por semana hará cinco días de estimulación, a razón de una sesión al día, y un día con dos sesiones seguidas (espaciadas al menos por una media hora de descanso); de este modo, quedará un día de descanso. El que efectúe diez sesiones por semana hará, preferentemente, cinco días con dos sesiones al día (espaciadas al menos por una media hora de descanso); de este modo, quedarán dos días de descanso.

Por lo general, no está aconsejado ir aumentando rápidamente los niveles para llegar lo antes posible al nivel más alto.

Los distintos niveles se corresponden con una progresión en el entrenamiento, y hay que dejar a los músculos el tiempo necesario para adaptarse, y así, que se produzca la sobrecompensación.

El error más frecuente consiste en ir pasando de nivel en nivel a medida que utilizamos energías de estimulación más elevadas. El número de fibras que se someten a la estimulación depende de la intensidad/energía de estimulación; por otro lado la naturaleza y la cantidad de trabajo que efectúan dichas fibras dependen del programa y del nivel. El objetivo consiste, primero, en progresar en las intensidades / energías de estimulación, y, a continuación, en los niveles. Y es que cuanto más fibras se estimulen, más fibras van a progresar. Pero la velocidad del progreso de dichas fibras, así como su aptitud para funcionar con un régimen más elevado, dependen del programa y del nivel utilizados, del número de sesiones semanales, de la duración de dichas sesiones y de las características intrínsecas del usuario.

Lo más sencillo y habitual es subir el nivel en el programa elegido cuando se pasa a un nuevo ciclo de estimulación.

También se puede subir un nivel durante un mismo ciclo, en cuyo caso se aconseja no hacerlo antes de trabajar tres semanas como mínimo con el mismo nivel.

No se cambia de nivel durante un uso esporádico o como mantenimiento. Tampoco se cambia de nivel en un ciclo intenso o agresivo corto de tres a cuatro semanas. Por el contrario, en uso clásico, durante un ciclo de seis semanas, se puede pasar al nivel superior después de tres semanas. Asimismo, en un ciclo intenso o agresivo de seis a ocho semanas, se podrá subir un nivel después de tres o cuatro semanas.

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